Presentación

Las políticas del tiempo están orientadas a mejorar el uso y la organización del tiempo de la ciudadanía. La gestión del tiempo se convierte en algo relevante debido a los cambios sociales, como la incorporación masiva de las mujeres al mercado de trabajo remunerado, los nuevos patrones de movilidad en las regiones urbanas, las nuevas formas de organización del trabajo y los avances tecnológicos. Cuando un aspecto de la organización social del tiempo cambia, afecta a todos los factores de la organización personal del tiempo y al conjunto de la organización temporal de la sociedad; por lo tanto, es necesario que su tratamiento sea abordado de forma global.

Las políticas de los Usos del Tiempo deberían tener presentes dos cuestiones fundamentales:

  • El uso del tiempo de forma armonizada es fundamental para la calidad de vida de la ciudadanía. La percepción de falta de tiempos y las pocas o nulas posibilidades de una autodistribución racional y armónica por razones diversas, afecta claramente a la vida diaria de las personas; proveer de medios a través de las políticas del tiempo para paliarlo puede contribuir a mejorar la calidad de vida.

  • El uso del tiempo como un derecho de ciudadanía. Cualquier persona debe poder escoger cómo gestionar y organizar su tiempo, de forma equilibrada y en consonancia con sus necesidades y según sus circunstancias laborales, personales y familiares en las diferentes etapas de su vida. La reflexión sobre dimensiones de los Usos del Tiempo debe permitirnos sensibilizar al tejido social en la percepción del tiempo como un derecho de la ciudadanía.
Congrés del Temps

Queremos que este congreso sea un espacio para el conocimiento de las diferentes experiencias que en diferentes países se están realizando, así como de las políticas que se están desarrollando en diferentes ciudades y municipios. Analizaremos los cambios en el valor cultural de los usos del tiempo, así como los retos que plantea la consecución de una harmonización y diversificación de los horarios laborales y de los servicios que tengan como eje el tiempo personal, como derecho de ciudadanía y como forma de conseguir una sociedad más paritaria y con más igualdades de oportunidades, así como una mejor calidad de vida y bienestar.

Conocer y repensar las buenas prácticas en los Nuevos Usos Sociales del Tiempo es el primer paso para sentar las bases de una Red de ciudades y pueblos que comparta recursos y trabaje con el objetivo de que las personas que las habiten puedan armonizar los tiempos de su vida personal, laboral y familiar.

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